El desafío para la identidad visual de Tefi Greco fue plasmar un momento crucial: el salto del mundo corporativo al emprendimiento propio. Buscábamos un símbolo que comunicara movimiento, evolución y libertad.
La mariposa se convirtió en el eje central del branding por una doble razón. Por un lado, simboliza la transformación y el crecimiento personal, narrando tanto la historia de la fundadora como la renovación que buscan sus clientas. Por otro, responde a una búsqueda puramente estética: la mariposa representa la belleza natural, la armonía de formas y la riqueza cromática, aportando un elemento visualmente atractivo y lleno de vida a la marca.
Para acompañar este concepto, la ejecución gráfica fue minuciosa. Seleccionamos tipografías cálidas y equilibradas que invitan a la cercanía. La paleta de colores, compuesta por tonos delicados, fue pensada para representar la esencia femenina y reflejar la suavidad y dedicación que caracterizan la forma de trabajar de Tefi.
El resultado es una identidad integral que transmite ligereza y belleza, donde cada elemento gráfico refuerza la experiencia de bienestar.